DECLARACIÓN SOBRE EL LLANTO DE LOS BEBÉS

A continuación  os dejo íntegra la Declaración sobre el llanto de los bebés, esta ha sido realizada por un grupo de profesionales de la salud ( Matronas, Psicólogos, Pediatras…) preocupados por el auge que  los métodos conductictas han tenido en nuestra sociedad. Con ella explican el porqué del llanto de un bebé, y el porqué del máximo respeto y atención hacia este.

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Hombres y mujeres, científicas y profesionales que trabajamos en distintos campos de la vida y del conocimiento, madres y padres  preocupados por el mundo en el que nuestros hijos e hijas van a crecer, hemos creído necesario hacer la siguiente declaración:
Es cierto que es frecuente que los bebés de nuestra sociedad Occidental lloren, pero no es cierto que ‘sea normal’. Los bebés lloran siempre por algo que les produce malestar: sueño, miedo, hambre, o el más frecuente, y que suele ser causa de los
anteriores, la falta del contacto físico con su madre u otras personas del entorno afectivo.
El llanto es el único mecanismo que los bebés tienen para hacernos llegar su sensación de malestar, sea cual sea la razón del mismo; en sus expectativas, en su continuum filogenético no está previsto que ese llanto no sea atendido, pues no tienen
otro medio de avisar sobre el malestar que sienten ni pueden por sí mismos tomar las medidas para solventarlo.
El cuerpo del bebé recién nacido está diseñado para tener en el regazo materno todo cuanto necesita, para sobrevivir y para sentirse bien: alimento, calor, apego; por esta razón no tiene noción de la espera, ya que estando en el lugar que le corresponde, tiene a su alcance todo cuanto necesita; el bebé criado en el cuerpo a cuerpo con la madre desconoce la sensación de necesidad, de hambre, de frío, de soledad, y no llora nunca. Como dice la norteamericana Jean Liedloff, en su obra “El Concepto del Continuum”, el lugar del bebé no es la cuna ni la sillita ni el cochecito, sino el regazo humano. Esto es cierto durante el primer año de vida; y los dos primeros meses de forma casi exclusiva (por eso la antigua famosa ‘cuarentena’ de las recién paridas); luego, los regazos de otros cuerpos del entorno pueden ser sustitutivos algunos ratos.
El propio desarrollo del bebé indica el fin del periodo simbiótico: cuando el bebé empieza a andar: entonces empieza poco a poco a hacerse autónomo y a deshacerse el estado simbiótico.
La verdad es obvia, sencilla y evidente. El bebé lactante toma la leche idónea para su sistema digestivo y además puede regular su composición con la duración de las tetadas, con lo cual el bebé criado en el regazo de la madre no suele tener problemas digestivos.
Cuando la criatura llora y no se le atiende, llora con más y más desesperación porque está sufriendo. Hay psicólogos que aseguran que cuando se deja sin atender el llanto de un bebé, algo profundo se quiebra en la integridad de la criatura, así como la confianza en su entorno.
Las madres y los padres, aunque nos han educado en la creencia de que ‘es normal que los niños lloren’ y que ‘hay que dejarles llorar para que se acostumbren’, y por ello estamos especialmente insensibilizadas para que su llanto no nos afecte, a veces no somos capaces de tolerarlo. Como es natural si estamos un poco cerca de ellos, sentimos su sufrimiento y lo sentimos como un sufrimiento propio. Se nos revuelven las entrañas y no podemos consentir su dolor. No estamos del todo deshumanizadas. Por eso los métodos conductistas proponen ir poco a poco, para cada día aguantar un
poquito más ese sufrimiento mutuo. Esto tiene un nombre común, que es la ‘administración de la tortura’, pues es una verdadera tortura la que infligimos a los bebés cuando hacemos esto, y nos infligimos a nosotras mismas, por mucho que se
disfrace de norma pedagógica o pediátrica.
Varios científicos estadounidenses y canadiense (biólogos, neurólogos, psiquiatras, etc.), en la década de los noventa, realizaron diferentes investigaciones de gran importancia en relación a la etapa primal de la vida humana; demostraron que el roce piel con piel, cuerpo a cuerpo, del bebé con su madre y demás allegados, produce unos moduladores químicos necesarios para la formación de las neuronas y del sistema inmunológico; en fin, que la carencia de afecto corporal trastorna el desarrollo normal de las criaturas humanas. Por eso los bebés, cuando se les deja dormir sol@s en sus cunas, lloran reclamando lo que su naturaleza sabe que les pertenece.
En Occidente se ha creado en los últimos 50 años una cultura y unos hábitos, impulsados por las multinacionales del sector, que elimina este cuerpo a cuerpo de la madre con la criatura y deshumaniza la crianza: al sustituir la piel por el plástico y la leche humana por la leche artificial, se separa más y más a la criatura de su madre. Incluso se han fabricado modelos de walkyes talkys especiales para escuchar al bebé desde habitaciones alejadas de la suya. El desarrollo industrial y tecnológico no se ha puesto al servicio de las pequeñas criaturas humanas, llegando la robotización de las funciones maternas a extremos insospechados. Simultáneamente a esta cultura de la crianza de los bebés, se medicaliza cada vez más la maternidad de las mujeres; lo que tendría que ser una etapa gozosa de nuestra vida sexual, se convierte en una penosa enfermedad.

Entregadas a los protocolos médicos, las mujeres adormecemos la sensibilidad y el contacto con nuestros cuerpos, y nos perdemos una parte de nuestra sexualidad: el placer de la gestación, del parto y de la exterogestación, lactancia incluida. Paralelamente las mujeres hemos accedido a un mundo laboral y profesional masculino, hecho por los hombres y para los hombres, y que por tanto excluye la maternidad; por eso la maternidad en la sociedad industrializada ha quedado encerrada en el ámbito privado y doméstico. Sin embargo, durante milenios la mujer ha realizado sus tareas y sus actividades con sus criaturas colgadas de sus cuerpos, como todavía sucede en las sociedades no occidentalizadas. La imagen de la mujer con su criatura tiene que volver a los escenarios públicos, laborales y profesionales, so pena de destruir el futuro del desarrollo humano.

 A corto plazo parece que el modelo de crianza robotizado no es dañino, que no pasa nada, que las criaturas sobreviven; pero científicos como Michel Odent (Primal Health Research Centre), apoyándose en diversos estudios epidemiológicos, han demostrado la relación directa entre diferentes aspectos de esta robotización y enfermedades que sobrevienen en la edad adulta. Por otro lado, la violencia creciente en todos los ámbitos tanto públicos como privados, como han demostrado los estudios de la psicóloga suizo-alemana Alice Miller (1980) y del neurofisiólogo estadounidense James W. Prescott (1975), por citar sólo dos nombres, también procede del mal trato y de la falta de placer corporal en la etapa primera de la vida humana. También hay estudios que demuestran la correlación entre la adicción a las drogas y los trastornos mentales, con agresiones y abandonos sufridos en la etapa primal. Por eso los bebés lloran cuando les falta lo que se les quita; ell@s saben lo que necesitan, lo que les correspondería en ese momento de sus vidas. 

Deberíamos sentir un profundo respeto y reconocimiento hacia el llanto de los bebés, y pensar humildemente que no lloran porque sí, o mucho menos, porque son malos. Ellas y ellos nos enseñan lo que estamos haciendo mal. 

También deberíamos reconocer lo que sentimos en nuestras entrañas cuando un bebé llora; porque pueden confundir la mente, pero es más difícil confundir la percepción visceral. El sitio del bebé es nuestro regazo: en esta cuestión, el bebé y nuestras entrañas están de acuerdo, y ambos tienen sus razones. No es cierto que el colecho (la práctica de que los bebés duerman con sus padres) sea un factor de riesgo para el fenómeno conocido como ‘muerte súbita’. Según The
Foundation for the Study of Infant Deaths, la mayoría de los fallecimientos por ‘muerte súbita’ se producen en la cuna. Los estudios demuestran que es más seguro para el bebé dormir en la cama con sus padres que dormir solo.
Por todo lo que hemos expuesto, queremos expresar nuestra gran preocupación ante la difusión del método propuesto por E. Estivill en su libro Duérmete Niño (basado a su vez en el método Ferber divulgado en Estados Unidos), para fomentar y ejercitar la tolerancia de las madres y los padres al llanto de sus bebés; se trata de un conductismo especialmente radical y especialmente nocivo teniendo en cuenta que el bebé está aún en una etapa de formación. No es un método para tratar los trastornos del sueño, como a veces se presenta, sino para someter la vida humana en su más temprana edad. Las gravísimas consecuencias de este método, han empezado ya a ponerse de manifiesto. 

Necesitamos una cultura y una ciencia para una crianza acorde con nuestra naturaleza humana, porque no somos robots, sino seres humanos que sentimos y nos estremecemos cuando nos falta el cuerpo a cuerpo con nuestros mayores. Para
contribuir a ello, para que tu hijo o tu hija deje de sufrir ya, y si te sientes mal cuando escuchas llorar a tu bebé, hazte caso, cógele en brazos para sentirle y sentir lo que está pidiendo; posiblemente sólo sea eso lo que quiere y necesita, el contacto con tu cuerpo. No se lo niegues.

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DÍA DEL SUEÑO FELIZ

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Hoy 29 de Junio es el Día Mundial del Sueño Infantil Feliz, con esta entrada quiero ayudar a los papás a comprender el sueño de sus pequeños y evitar el uso de métodos de adiestramiento por las secuelas que puede dejar en nuestros niños.

El sueño es como el comer, o el hacer pipí, una necesidad básica que todo niño tiene y que sabe hacer perfectamente, de hecho ya en el útero el niño duerme cuando le place, y diréis ¿ porqué en el útero se duerme sin problemas y cuando nace hay que dormirlo? Pues muy sencillo, en el útero el bebé se siente arropado, protegido y acurrucado por su mamá que además con sus movimientos y su voz lo balancea y crea un ambiente maravilloso para dormir tranquilito. Cuando el bebé nace, es aún un fetito con unos minutos u horas más y por tanto NECESITA las mismas condiciones que en útero para su correcto y sano desarrollo, es lo que llamamos uterogestación, recrear las condiciones uterinas ya fuera del útero hasta que el niño tiene 6-9 meses para favorecer su maduración proporcionándole amor, protección, brazos y mamá.

Por ello para que el bebé se duerma tranquilo tiene que sentirse seguro, un bebé que está solo cree que estará solo siempre, no sabe que volverás y por tanto no se duerme. Si está contigo, en tus brazos, en tu cama, se dormirá sin ningún problema.

Los métodos de adiestramiento consisten en dejar al bebé solo en su cuna llorando y pasar cada poco tiempo a decirle  que estás ahi sin tan siquiera tocarlo, volviendo a salirte de la habitación y dejándolo otra vez solo y con miedo. Se va pasando cada X tiempo, un tiempo que se va ampliando con los días. Finalmente el niño agotado deja de llorar y se duerme, ya ha aprendido que sus padre no responderán a la única señal que tiene para la supervivencia, llorar.

Estos métodos no enseñan a dormir, lo que hacen es provocar un shock emocional que altera hormonas encargadas de las emocionones, estos niños aunque dejen de llorar siguen presentando niveles de cortisol altos, es decir siguen teniendo miedo pero no lo expresan. Simplemente han llegado a la conclusión de que no merece la pena llorar porque nadie les atenderá. Cuanto más pequeño sea el niño mejor funcionará, ya que es más fácil producir shock en bebés más pequeños.

Las secuelas más importantes de estos métodos a corto, medio y largo plazo son trastornos de ansiedad, de apego, indefensión aprendida, síndrome de estrés postraumático. Alteraciones reparables si, pero irreversibles, y que pueden no manifestarse en la infancia pero aparecer en la vida adulta.

El método Estivill le funciona a los padres pero ya sabéis lo que hace a los  bebés, respetemos y amemos a nuestros niños porque ellos lo merecen.

Os recomiendo, por supuesto, el libro Dormir sin Lágrimas de Rosa Jové, una psicóloga infantil y madre que se preocupa del bienestar de nuestros niños y nos hace entender su maduración.

En el día del sueño feliz os recomiendo que sigáis vuestro instinto y disfrutéis al máximo de vuestros niños, despiertos y dormidos.

 

PAÑALES DE TELA.

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Cuando los pañales de plástico aparecieron fue una auténtica revolución, las madres se liberaron de lavar cantidades ingentes de gasas, braguitas y pantalones que se manchaban debido a la insuficiente absorción de este método.  Fue un boom que no tardo en implantarse, sin embargo el impacto medioambiental que tienen este tipo de pañales nos hace plantearnos si no habrá mejores alternativas. Y parece que las hay, han aparecido recientemente en nuestro país importadas de otros países como Reino Unido, el pañal de tela.

Un bebé gasta una media de 6000 pañales desechables a lo largo de su vida, los cuales tardan en destruirse de 200 a 500 años,.  Solo en pañales generamos un 4% de total de residuos. Es importante destacar que para que el impacto sea menor hay que tener buenas costumbres en cuanto al ahorro energético se refiere, es decir, lavadoras llenas y no a media carga , lavar en frío o templado, no usar secadora en exceso…

Si además del impacto medioambiental hablamos del impacto económico,  podemos llegar a gastar de 2000 a 4000€ en esa media de 6000 pañales desechables, sin embargo con los pañales de tela el coste de los 16 a 20 pañales que el niño utilizará a lo largo de su vida, más los costes en agua, luz, y detergentes se estiman en 1.200€ . El ahorro medio es de 600 euros.

En el mercado existen multitud de tipos de pañales de tela que además están hechos con fibras naturales que respetan la piel del bebé. Otra cosa es la comodidad y el sentido práctico que tienen, como no los he usado no os puedo dar mi opinión personal, pero las mamás que los usan están muy satisfechas y además aumentan el ahorro usándolos con los siguientes niños, ya que bien usados pueden pasarse de unos hijos a otros.

Siendo una opción más sostenible tanto medioambiental como económicamente, podemos animarnos a usarlos y probar sus ventajas. Es una opción personal y de la familia, y cada uno elegirá según sus prioridades.

PORTEAR A TU BEBE

Dicen que el porteo es una experiencia maravillosa, algún día os diré que se siente en primera persona. Los beneficios son múltiples, tanto para bebés como para sus papás. Se establece un especial vínculo y una relación segura que aporta tranquilidad y protección a los niños. Los pequeños se sienten más seguros, lloran menos, se favorece la lactancia, evita plagiocefalias y las mamás se sienten felices y con libertad de movimiento.

Animo a los nuevos a papás a que prueben esta sana opción y que lo hagan de forma informada, que no se apunten sin más a lo que parece una” nueva moda”, el porteo es parte de la crianza en muchos lugares del mundo desde tiempos remotos .

Hoy día y cada vez más vemos a mamás y papás que llevan a sus bebés en fulares o mochilas. Pero cuidado, hay que informarse y no dejarse llevar por las grandes marcas que se han hecho eco de la noticia y están extendiendo un uso incorrecto de las mochilas, además de comercializando muchas que no son ergonómicas. Los fulares aún no han llegado con fuerza a nuestra zona, pero son una muy buena y económica opción que ofrece muchas posibilidades siempre y cuando lo usemos bien y nos sintamos seguros.

A continuación os quiero hacer una serie de recomendaciones básicas para un porteo seguro. Podéis ampliar esta información en la web de Red Canguro, asociación española por el fomento del uso de portabebés.

–          Posición fisiólogica del bebé:

  • Que el niño SIEMPRE mire hacia el porteador, ya sea en la parte delantera o a la espalda, NUNCA mirando al mundo (hacia adelante) ya que la espalda se curva, la cabecita va en tensión, las piernas cuelgan favoreciendo la salida del acetábulo, y el peso recae sobre los genitales del bebé.
  • Llevar al bebe en posición de ranita, es decir, piernas flexionadas y la espalda del bebé adquiere su curvatura natural.
  • Piernas en flexión de 90º y rodillas más altas que el culete, garantizando el buen desarrollo de la cadera del bebé y la relajación de la espalda. Las piernas forman una “M , por lo que los muslos van apoyados en la tela.
  • La cabeza del bebé va lateralizada y apoyada firmemente sobre el cuerpo del porteador, la tela la sujeta evitando que se mueva si el porteador se agacha o hace un movimiento brusco.
  • La barbilla del bebé no debe tocar su pecho, ya que las vías respiratorias pueden cerrarse, debemos evitar posturas en bandolera que hacen que el bebé flexione excesivamente la cabeza.
  • La nariz y boca no deben taparse.
  • No tapar completamente la cabecita del bebé para así poder observar que la postura es correcta en todo momento.

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–  En mochilas ergonómicas el bebé tiene que ir bien pegado al cuerpo de quien lo porte, rechaza mochilas en las que el niño vaya “colgando”, debes poder besar al bebé en su cabecita sin esfuerzo.

–   Elegir portabebés recomendados y ergonómicos que nos permitan llevar a cabo los puntos anteriores.

Disfruta del porteo, dale a tu bebé una opción cálida y llena de amor, aparca el carrito y prueba una gran opción que sobrepasa fronteras y culturas.

Nace una madre

La madre es la mujer más generosa, la mejor cuidadora y da todo por el cuidado de sus hijos, lo sorprendente es que ese momento empieza desde que sienten a su bebé gestarse dentro de ellas y no acaba nunca, dura toda la vida con la misma intensidad y el mismo cariño, ¿y qué piden a cambio? nada, no piden nada. Una madre es feliz al recibir la sonrisa de su bebé o el abrazo de su hijo.

Pienso en mi madre, y me doy cuenta de lo importante que es en mi vida, en que sin ella no sería quien soy, y en el amor y apoyo incondicional que me da día tras día.

Pienso en mi tita, mi referente como mujer desde que era una niña, y mi referente como madre desde que entendí la importancia de una crianza con amor.

Pienso en mi abuela, que ha criado siete hijos, que adora a sus nietos, y como si ella no se hubiese sacrificado como lo ha hecho, no seriamos la familia que hoy somos.

Pienso en las nuevas madres, amigas que hoy celebran su primer día como madres y que me están enseñando tantas cosas, sois para mí ejemplo de dedicación, perseverancia, amor y amistad.

Gracias por vuestros  desvelos, vuestra dedicación, por repartir y quedaros siempre la peor parte, por ese amor que nunca acaba.

Hoy, también es el día de la matrona, y doy las gracias por dedicarme a esto, porque tantas mujeres me hayan hecho partícipe de su nacimiento como madres. No hay regalo más grande para mí, adoro esta profesión y os adoro a vosotras.

Gracias a todas, soy lo que soy y siento como siento porque vosotras estáis en mi vida.

Os quiero.

Prematuros. Sus derechos.

Toda mujer imagina su embarazo y su parto como una etapa preciosa, llena de cambios y con un resultado normal, como el de todas las mujeres. Pero de repente surge un problema, una situación que me rompe los esquemas y hace que todas mis prioridades cambien, mi bebé va a ser prematuro.

En un primer momento me agobio por cosas tan banales como que no tengo compradas todas las cositas para mi niñ@,no tengo la cuna en casa, no he limpiado la cocina…  pero después recapacito y me doy cuenta del verdadero problema, mi bebé nacerá antes de tiempo y correrá peligros con los que no habíamos contado, el miedo y la inseguridad aparecerá en nuestras vidas y no se irá hasta que vea a mi pequeño creciendo sano en casa al igual que el resto de niños.

Los padres de un bebé prematuro pasan por muchas dificultades, y el puerperio de una madre con estas características es más complicado aún si cabe ya que se encuentra con trabas y situaciones que no la ayudaran nada. Hablamos del ingreso del bebé , complicaciones en su salud, los horarios estrictos en uci, las dificultades con la lactancia, las idas y venidas al hogar, y no digamos si ya se tienen otros hijos a su cargo, entonces el estrés se multiplica por diez.

Desde este post quiero ayudar a esos padre con niños ingresados en uci en largos períodos que se encuentran con horarios rígidos que les impiden permanecer al lado de su bebé en todo momento.

Cuando un adulto es ingresado toda su familia se vuelca en cuidarlo y acompañarlo, los hijos, hermanos o cónyuges velan sus descansos nocturnos y le ayudan en sus actividades diurnas, le dan de comer, le peinan, le hidratan, lo besan y le hacen compañía, porque la compañía de los tuyos en momentos duros es primordial. A nadie se le ha ocurrido elaborar protocolos que digan “ las personas enfermas ingresadas en planta serán visitadas solo por un familiar cada tres horas coincidiendo con las comidas, en ningún momento pasarán dos familiares y las visitas no podrán prolongarse en exceso (juntamos una comida con la otra y eso no puede ser)”

 Pues en los bebés ingresado en neonatos si ocurre esto,  en muchas unidades neonatales hoy en día se sigue limitando el paso de los propios padres de esas criaturas cada tres horas, coincidiendo con las tomas, y en muchas de ellas los padres no pueden pasar  juntos, tienen incluso que alternarse dentro de estos horripilantes horarios, lo que por supuesto es un gran obstáculo para establecer el vínculo con el bebé y establecer una lactancia exitosa.

En otros muchos hospitales ni si quiera existen los “hoteles de madres” que son habitaciones destinadas a las madres de estos niños ingresados para que descansen entre unas visitas y otras, los padres tanto en el caso de que existan o no, se las tendrán que arreglar entre pasillos o en idas y venidas a casa.

Ya en 1986, el Parlamento Europeo se encargó de este tema, desarrollando la  Carta Europea de los niños hospitalizados en los que se desarrolla las características que debe tener un ingreso hospitalario de todo niño. De ella quiero resaltar dos puntos, que es lo que especialmente se vulneran en el caso de neonatos:

–  Derecho del menor a la hospitalización diurna sin que ello suponga una carga económica adicional a los padres.

–  Derecho a estar acompañado de sus padres o de la persona que los sustituya el máximo de tiempo posible durante su permanencia en el hospital, no como espectadores pasivos sino como elementos activos de la vida hospitalaria, sin que eso comporte costes adicionales; el ejercicio de este derecho no debe perjudicar en modo alguno ni obstaculizar la aplicación de los tratamientos a los que hay que someter al menor.

Os adjunto la carta completa que puede ser presentada en cualquier unidad neonatal como reclamación si cualquiera de los puntos no se cumpliese.

Según esta carta la hospitalización del niño debe tener unas características diferenciales del de los adultos y por supuesto no debe vulnerar derechos del niño como el derecho del niño a permanecer con sus padre desde el nacimiento o ser amamantado por su madre.

Por otra parte el ministerio de sanidad publicó en 2010 la GPC “Cuidados desde el nacimiento” en las que se recomienda basándose en la evidencia los siguientes puntos para los niños ingresados en Unidades Neonatales:

– Se debe favorecer el contacto físico y la interacción de los recién nacidos con sus padres y madres ya que se han demostrado beneficios  para ambos, adultos y niños/as. (Fuerza de la recomendación A)

–   Si la madre/padre lo desea podrá permanecer con el niño enfermo las 24 horas del día. (Fuerza de la recomendación I)

– El personal de la unidad neonatal debería atender tanto al recién nacido como a los padres. (Fuerza de la recomendación I)

–  Salvo que esté médicamente indicado, los recién nacidos enfermos no deberían recibir más que leche materna. (Fuerza de la recomendación A)

–  El niño debería estar en contacto piel con piel con sus padres el máximo tiempo posible. (Fuerza de la recomendación A)

–  Se debería permitir las visitas al niño y a los padres de otros miembros de la familia como hermanos y abuelos. (Fuerza de la recomendación I)

Si te encuentras en una situación como esta o has pasado por ella, no dudes en reclamar lo que es vuestro, simple y llanamente el derecho a estar  juntos.